La motivación esta en ti

Pequeña historia y reflexión del día:

Hoy quiero contarte querid@ emprendedor@ que la motivación está en ti. No está en ningún curso, seminario, artículo, cosa ni persona. Esta en ti. Dentro de tu cabeza, dentro de tu corazón, ahí en lo más profundo y real de tu ser y de tu alma.

– No, no está porque no la siento- me respondió una persona a la que le dije esto el día de hoy. Me había llamado para pedir que nos reuniéramos:

-Susana, vamos por un café en una hora. Yo te invito.

-Gracias-le contesté- pero en este momento estoy en otra ciudad. Sería imposible verte hoy ¿quizás otro día?

-No, realmente necesitaba verte hoy. Necesito un poco de motivación. Y tú siempre me motivas.

Y entonces le dije lo que te comentaba en el primer párrafo:

La motivación está en ti.

No en mis palabras, no en mis artículos, en ninguna cosa o persona. Solamente en ti. Sé que es difícil en ocasiones verdaderamente comprenderlo. A veces hay un día nublado y deseas echarle la culpa o es posible que te hayas distanciado de un buen amigo que siempre te hacía reír con sus chistes y ahora sientes que ya casi no te ríes. Quizás estás pasando por un mal momento con tu pareja ¡Quizás no tienes pareja y te sientes sol@! o las ventas del negocio bajaron, engordaste un par de kilos, tu mejor amiga se ofendió por tu opinión sobre su corte de cabello y tu equipo favorito de fútbol fue humillado ante un contrincante que creías que era pan comido. O en el peor de los casos, “el perro se comió tu tarea” y has descubierto que “nadie te quiere”.

Ya sé, a todos nos pasan días de esos. Y te diré un secreto: a todos se nos pasan esas excusas por la cabeza para auto-boicotearnos de vez en cuando.

No necesitas a ninguna otra persona para sentirte amado, para reír a carcajadas  y disfrutar de un día lluvioso. Puedes estar contigo mismo y disfrutarlo. Reírte con un par de chistes que tu mismo te cuentes, agradecer un día más de vida. Puedes dejarte sentir lo que sea que sientes y luego, ponerte de pie con una sonrisa. Y entonces, te aseguro porque me ha pasado, llegaran personas a compartir contigo toda esa buena energía que transmites.

Todos tenemos retos en la vida, sea cual sea el nivel de juego en el que estemos.

Siéntate en silencio, a solas un rato y concéntrate en tu respiración. Y si sientes ganas de llorar, llora o si deseas hacer un poco de berrinche porque algo no salió como esperabas hazlo. Deja que se libere un poco esa tormenta que hay dentro de ti, pero no la alimentes demasiado. Y entonces, concéntrate de nuevo en tu respiración y escucha la maravilla del viento que mueve un objeto cercano o el absoluto silencio que acompaña el movimiento de tu cuerpo al respirar.

 Todo está bien. El latir de tu corazón es una alegría, disfrútalo. Es la prueba que buscabas de que la motivación está en ti.

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